Villa en Naturais de Fene

Villa en Naturais de Fene (Fene) Parece que esta espectacular vivienda se ha salvado, por el momento, de la desaparición debido al empuje urbanístico, si bien continúa abandonada. De planta cuadrada y tejado a dos aguas, dispone de cuatro alturas.

Mientras que en la fachada este se encuentra una galería que ocupa las dos plantas principales, la entrada se efectúa por la escalera del lado sur. La decoración es exuberante en este lado, por ejemplo en la carpintería de la galería que se abre en la buhardilla, en los recercados de los vanos o en los remates de la cubierta, con fina talla en madera.

Casa da Florista

Casa da Florista (Fene) Recibe su nombre esta vivienda, situada en la carretera de la Palma, de una florista que residía en la misma, si bien fue promovida por Víctor Borrás. De planta casi cuadrada y pequeño tamaño, la vivienda se distribuye en tres alturas.

Destaca especialmente por la esmerada decoración que exhibe: los adornos de la cornisa y el remate en picas de madera o el recercado de los huecos de la fachada principal, especialmente elaborado. Se accede a la misma por una escalera que salva el desnivel, subiendo a un porche sobre el que se encuentran una terraza sostenida por esbeltas columnas y una galería de madera.

Chalé San Antonio

Chalé San Antonio (Fene) A las afueras de Fene y junto a la carretera podemos encontrar esta impresionante villa, cuya probable vinculación indiana se nos escapa. El inmueble modernista se compone de dos plantas y bajocubierta, en el que destaca una galería de madera decorada con dentículos. Tanto los recercados de los vanos como los balaústres se ejecutan en formas redondeadas y detalles vegetales en consonancia con el jardín que rodea la vivienda. En la escalera que permite la subida a la propiedad se encuentra un San Antonio de azulejería que da nombre a la finca.

Casas de Porto

Casas de Porto (Fene) En la parroquia de Perlío podemos observar este curioso conjunto compuesto por dos villas, muy próximas entre sí, levantadas por el indiano Antonio Porto Saavedra. Antonio emigra a Cuba con su padre siendo adolescente, donde trabaja como maestro de obras, participando por ejemplo en la construcción del ferrocarril. A su retorno de la isla edifica la primera de las viviendas, ubicada en el lado norte de la propiedad, junto a la vía del tren. Tras el pequeño jardín perfilado con seto de boj encontramos una casa con planta en forma de L dispuesta en dos alturas y el bajocubierta. Encalada en blanco las aristas de sillería rehundida enmarcan el volumen, sucediéndose en la fachada principal cinco vanos en cada planta, con antepechos de balaustre y alféizares decorados.

 En un segundo y definitivo retorno Antonio Porto construye otra vivienda en la finca, en su extremo suroeste. La villa es un ejemplo de la adaptación de lenguajes arquitectónicos de la isla de Cuba, sobresaliendo el porche, cuyas columnas sostienen una gran terraza, así como los vanos que dan acceso a la misma. Es una de las primeras edificaciones en hormigón armado de la zona. De planta rectangular la vivienda se despliega en dos alturas siendo la segunda abuhardillada, con una decoración muy sobria, exceptuando el denticulado de la cornisa. La parte central de la fachada sur sobresale de forma discreta, coronada por sendos pináculos. Parece que Antonio Porto adquirió las tres palmeras canarias que adornan las casas en un invernadero en Xuvia. A su muerte, sus dos hijas heredaron ambas villas, si bien con el paso de los años parte de la finca original ha sido vendida.