Pazo de Lourizán

Pazo de Lourizán (Pontevedra) Con al menos cinco siglos de antigüedad, el Pazo de Lourizán es una propiedad enfocada principalmente hacia el uso agropecuario hasta su adquisición a finales del siglo XIX por el político gallego Eugenio Montero Ríos. A partir de este momento se realizan reformas de calado en el inmueble y la finca, que dan lugar a una propiedad excepcional.

Hacia 1893 o 1894 se realiza la primera intervención, trayendo la entrada principal a la fachada sur, mientras que en 1909 el maestro de obras Jenaro de la Fuente Domínguez se encarga de la ampliación definitiva del volumen, dotándolo de un imponente aire palacial con decoración modernista y neoclásica.

En los amplios y frondosos jardines se disponen tres palmerales con ejemplares de la variedad canaria. El primero flanquea el camino que accede al invernadero de hierro forjado, mientras que el segundo se encuentra bajando hacia la entrada de la finca, ante una de las grutas, conformando un pasillo que se alinea con la entrada principal del pazo. El último se encuentra bajo el gran mirador que señorea sobre la finca.

En 2016 la Asociación de Amigos del Museo de Pontevedra inicia la redacción de una ponencia sobre el pazo buscando su protección integral, debido al estado de degradación en que se encuentra la propiedad.

Villa de Jenaro de la Fuente

Villa de Jenaro de la Fuente (Vigo) La vivienda, que ha sido recientemente rehabilitada, se encuentra actualmente encajonada entre edificios, si bien a principios de siglo XX en la zona de Romil había numerosas villas burguesas. Según el investigador Jaime Garrido, la casa pudo realizarse sobre la primera mitad de la década de 1890 en piedra, cal y ladrillo. La vivienda consta de sótanos, bajos y una planta destinada a habitaciones, además de un amplio jardín de inspiración francesa y más de mil metros cuadrados, en el que destaca especialmente la palmera canaria que se yergue junto a la entrada. Diseñada por su habitante, el maestro de obras Jenaro de la Fuente Domínguez, natural de Valladolid pero afincado en Vigo, la villa mira hacia las islas Cíes.

Villa Angelita

Villa Angelita (O Porriño) Promovida por el indiano Manuel Rodríguez, que había hecho fortuna en Guayaquil, Ecuador, recibe su nombre de Angelita Bonín, esposa del indiano. Probablemente esta villa ecléctica fue diseñada por Jenaro de la Fuente Domínguez, el mismo arquitecto que proyecta también para este promotor el edificio Bonín, uno de los más emblemáticos de Vigo y conectado con la villa porriñesa en la honra al nombre de la mujer.

Hotel Universal

Hotel Universal (Vigo) La construcción del inmueble fue promovida por el constructor vigués Benito Gómez González, padre de los célebres arquitectos Benito y Manuel Gómez Román. Del proyecto, terminado en 1888, se encarga Jenaro de la Fuente Domínguez, planteando un volumen de cuatro alturas en estilo ecléctico. En 1904 el Hotel sufre una ampliación que respeta el diseño original, extendiendo la fachada principal y construyendo otra en el lateral de la calle García Olloqui.

En la plaza frente a él, declarada pública por el Ayuntamiento en 1889 destacaban las cuatro palmeras canarias. La fachada principal está realizada en granito, mientras que las laterales combinan granito y mampostería para aligerar el edificio. Era frecuente que las orquestas tocaran en la plaza para el público de la terraza del Hotel.