Pazo da Golpelleira

Pazo da Golpelleira (Vilagarcía de Arousa) En origen la construcción es una fortaleza que en el siglo XVI es convertida en pazo rural. De este predio fue señor Luis López Ballesteros, destacado líder de la guerra de Independencia en la zona, que fuera ministro del rey Fernando VII. A principios del siglo XIX se gestaba, impulsada por él mismo, la fiesta de San Miguel, que hoy sigue teniendo gran arraigo en los barrios de alrededor. Los camelios, araucarias y palmeras canarias destacan en los 6.000 metros cuadrados de jardín que rodea la vivienda, realizados en estilos francés e inglés.

Casa en el lugar de Bergondo

Casa en el lugar de Bergondo (Noia) Casi frente al Pazo da Pena do Ouro encontramos esta gran finca que se abre a la carretera que se dirige a Boiro. Tras el portalón de acceso unos pequeños jardines donde el seto de boj dibuja los bancales para las cuatro palmeras canarias, destacando también el magnolio o la araucaria. Otra palmera canaria más se encuentra tras el inmueble.

La casa, de planta casi rectangular, semeja un pequeño pazo de labranza. De una única altura con un semisótano, una escalera de piedra permite el acceso en la fachada norte mientras que en el lado este, mirando hacia la villa de Noia, se abre una galería. Sin apenas decoración los paños se encuentran encalados en blanco, dejando a la vista la sillería de los huecos.

Casa de la Torre

Casa de la Torre (Ortigueira) Se encuentra este pazo en el corazón de la parroquia de Couzadoiro, lugar que destaca por el fuerte movimiento migratorio sufrido y los numerosos indianos retornados. La vivienda parece que perteneció a Ramón de la Peña, quien a finales del siglo XIX reforma el espacio dotándole de su actual aspecto palacial. Destacan dentro del conjunto la puerta principal del ala norte, único elemento original del pazo a la vista, así como el jardín de la parte trasera, donde un paseo de palmeras se yergue entre setos de boj, un pequeño canal de agua, tallas de animales y otros adornos suntuosos.

Pazo de Orto

Pazo de Orto (Abegondo) Situado en el Camino Inglés, a las orillas del embalse de Cecebre y muy próximo al puente, este pazo es de estilo renacentista. De planta rectangular y pequeño tamaño, conserva en su fachada norte una torre del siglo XVII, ante la cual se alza una gran palmera canaria. A su alrededor un jardín con árboles centenarios al cual se accede por la puerta principal, rematada por el escudo de los Andrade.

Fotografía de Alejandro García Vázquez.

Pazo de Bañobre

Pazo de Bañobre (Miño) En el lugar de Bañobre y muy próximo al Pazo de San Paio se encuentra este otro de más humilde factura, quizá más destinado a la producción agropecuaria. Su origen parece estar relacionado con el vínculo creado por Lope García de Vilousaz y María Ares de Figueroa. El conjunto ha sufrido grandes modificaciones debido a los cambios en la propiedad de los terrenos, sin embargo todavía es apreciable el espacio original.

La fachada norte, adornada con un escudo de armas en el centro, se vuelca sobre el camino de acceso, a cuyos lados se yerguen un hórreo en ruinas y la antigua capilla, sobre la cual actualmente se levanta una casa de moderna factura. El pazo es una sobria construcción de planta rectangular y dos alturas con sus muros encalados en blanco. Según los testimonios orales la vivienda es adquirida por una familia emigrante en México, lo que finalmente lleva a la división de la propiedad en dos partes, origen de la actual diferencia entre las dos alas del pazo. En la fachada oeste encontramos una galería, mientras que en la fachada este un porche se levanta sobre columnas de hierro forjado. Es en esta última parte donde se encuentran las dos palmeras canarias.

Pazo de San Paio

Pazo de San Paio (Miño) El Pazo se encuentra en el lugar de Bañobre, estando su origen vinculado a Juan Martínez Tenreiro y su esposa María Piñeiro de Lago, y habiendo sido cedido en el año 1940 por parte de los condes de Vigo a la comunidad de las Hijas de Mª Inmaculada para albergar un colegio. El conjunto se dispone en torno a una plaza central que le da acceso y a la que se abre, por un lado, la fachada principal del pazo, que se dispone de forma horizontal en dos pisos. Una torre de dos alturas prolonga el cuerpo central, destacando la balaustrada y pináculos que recorren las cornisas. Enfrente del pazo se encuentran los jardines y huerto, cerrados y dispuestos a cada lado del paseo central cubierto, donde encontramos todo tipo de especies, destacando por su altura las palmeras canarias y la araucaria.

Pazo do Monte

Pazo do Monte (Ferrol) Los orígenes de esta propiedad se remontan a 1730-40 cuando Pedro Bermúdez de Mandiá comienza la construcción del complejo, que finalizaría en 1780 su hijo y heredero José María Bermúdez de Mandiá y Pardiñas-Villardefrancos. Dentro de la propiedad murada destacan el hórreo, de veintinueve metros de longitud, mientras que fuera se encuentra el Souto de Leixa, con robles de hasta trescientos años de antigüedad.

Estéticamente el inmueble sigue los cánones de la arquitectura pacega tradicional, propia de la época. Tiene tres alturas, situándose en la planta baja una capilla donde se reconstruyó el altar de la virgen de la Merced, de principios del siglo XIX, proveniente de la desaparecida Casa de los Bermúdez, ubicada en el casco histórico de Ferrol.

Pazo de Varela Radío

Pazo de Varela Radío (Noia) Conocido también como Huerta del Marqués este pazo se encuentra situado en una gran finca en el centro de la villa. El inmueble actual parece una reforma efectuada en un estilo ecléctico neobarroco sobre el antiguo pazo del siglo XVIII, y destacando especialmente la galería de la fachada sur, de gusto modernista. En sus magníficos jardines se encuentran excelsas palmeras canarias y araucarias, entre otras numerosas y valiosas especies que dotan a la propiedad de un gran atractivo botánico. Para más información:

http://patrimoniogalego.net/index.php/7724/2011/10/o-pazo-de-varela-radio/

Pazo de Lourizán

Pazo de Lourizán (Pontevedra) Con al menos cinco siglos de antigüedad, el Pazo de Lourizán es una propiedad enfocada principalmente hacia el uso agropecuario hasta su adquisición a finales del siglo XIX por el político gallego Eugenio Montero Ríos. A partir de este momento se realizan reformas de calado en el inmueble y la finca, que dan lugar a una propiedad excepcional.

Hacia 1893 o 1894 se realiza la primera intervención, trayendo la entrada principal a la fachada sur, mientras que en 1909 el maestro de obras Jenaro de la Fuente Domínguez se encarga de la ampliación definitiva del volumen, dotándolo de un imponente aire palacial con decoración modernista y neoclásica.

En los amplios y frondosos jardines se disponen tres palmerales con ejemplares de la variedad canaria. El primero flanquea el camino que accede al invernadero de hierro forjado, mientras que el segundo se encuentra bajando hacia la entrada de la finca, ante una de las grutas, conformando un pasillo que se alinea con la entrada principal del pazo. El último se encuentra bajo el gran mirador que señorea sobre la finca.

En 2016 la Asociación de Amigos del Museo de Pontevedra inicia la redacción de una ponencia sobre el pazo buscando su protección integral, debido al estado de degradación en que se encuentra la propiedad.

Pazo de Sensat

Pazo de Sensat (Vigo) Parece que el hoy conocido como Hotel Pazo los Escudos fue diseñado por el arquitecto vigués Antón Román Conde a encargo de la familia Sensat, y construido a mediados del siglo XX en el lugar de Roade. El pazo se compone de dos inmuebles, siendo uno de ellos la casa de los guardeses de la finca. En un estilo que fusiona la arquitectura pacega tradicional con el neomedievalismo, destacando en la decoración el empleo de vieiras adosadas al muro, almenas en el remate de las fachadas y gárgolas, se integran algunos elementos de la edificación previa, como el pozo o las cuadras. La afición de los habitantes de la vivienda por el coleccionismo de heráldica supone la existencia en la finca de una colección de 94 escudos pétreos datados entre los siglos XV y XIX. En el año 2000 comenzaba el proyecto para convertir el pazo en el primer hotel de cinco estrellas de Vigo.