Pazo do Tambre

Pazo do Tambre (Outes) Ubicado muy próximo a la desembocadura del río que le da nombre, en la parroquia de Cando, el majestuoso edificio fue levantado a mediados de los años veinte por emigrantes que habían hecho fortuna en Portugal. Es probable que el arquitecto fuera Antonio Palacios, quien por entonces se encargaba de las obras de la central eléctrica del Tambre. De planta rectangular y tres pisos el pazo, de estilo regionalista, tiene la larga escalera que da acceso directo a la segunda planta como uno de sus elementos más llamativos. Con apenas decoración, las paredes se encalan en blanco, resaltando de este modo la sillería almohadillada que recerca los vanos y compone parte de los muros. Pazo do Enxido es otra de las denominaciones del inmueble, encargándose Palacios del diseño de otros elementos como palomar, hórreo o casa del capataz, que complementan la propiedad.

Pazo da Peregrina

Pazo da Peregrina (Ames) Actualmente propiedad municipal, el pazo fue en el siglo XVIII de la familia Piñeiro y Lago. En 1985 fallecía en el mismo el general Azcárraga, casado con la última dueña del inmueble y guionista de Botón de ancla.

El conjunto se compone del pazo, dos edificios auxiliares y una capilla, situados en torno a un patio que preside la gran fuente circular. El material empleado es la piedra labrada, respondiendo la edificación a la planta típica de las construcciones de su tipología, a la que más tarde se hacen algunas modificaciones.

Pazo de Baión

Pazo de Baión (Vilanova de Arousa) Las primeras referencias de esta propiedad de unas 30 hectáreas de extensión datan del siglo XV, relacionándola con la familia de los Sarmiento. A través de los años diversas familias nobles gallegas poseerán el pazo, como los Valladares o los Camba.

En los primeros años del siglo XX el indiano Adolfo Fojo, a su retorno de Argentina, adquiere la propiedad añadiendo al edificio dos torres de corte victoriano y construyendo una vaquería y una bodega. Actualmente el pazo es propiedad de la Adega Condes de Albarei, que ha rehabilitado recientemente la construcción.

El palmeral del pazo de Baión, plantado por Adolfo Fojo supone uno de los más emblemáticos y destacados de Galicia con ejemplares que superan los cien años, especialmente de la variedad canaria.

Parque de Castrelos

Parque de Castrelos (Vigo) En el último año han sido tratadas hasta siete palmeras en este parque debido a la infección por el picudo rojo, parece que sin demasiado éxito. En el terreno, de más de 24 hectáreas de extensión, conviven casi 1600 ejemplares de unas cincuenta especies arbóreas. Catalogado como Jardín Histórico el Pazo de Castrelos, de estilo barroco, se asienta sobre el antiguo Pazo de Lavandeira edificado hacia 1670. Fernando Quiñones de León, Marqués de Alcedo y último propietario lo donará al Concello de Vigo en 1924, condicionando la propiedad a su uso como museo y parque público.

A finales del siglo XIX la huerta trasera sufre una remodelación, según parece a manos de la empresa de Oporto “Jacintho de Mattos”. Es en ese momento cuando probablemente se plantan los centenarios ejemplares de palmera canaria. La superficie se divide en cinco sectores claramente diferenciados: acceso, rosaleda, racionalista francés, romántico inglés y bosque, dentro de los cuales encontramos espacios como el paseo de las camelias, el vivero o el estanque para recreo.