Palmera en Vilaselán

Palmera en Vilaselán (Ribadeo) Desconocemos la historia de este ejemplar de gran porte ubicado en el lugar de Vilaselán. La palmera canaria ocupa un espacio central en una finca cercada por un muro de piedra cuya entrada principal está enmarcada por pináculos, y que denota cierta antigüedad.

Horta de Piñón

Horta de Piñón (Ribadeo) Se encontraba esta propiedad junto a la actual Plaza de España. La casa principal, que se ubicaba en la rúa Buenos Aires, había sido levantada en los primeros años del siglo XX. Tras su derribo a mediados de los noventa para la construcción de una urbanización, parte de los restos se emplean en la edificación de la Oficina de Turismo de Ribadeo, en la rúa Dionisio Gamallo Fierros. La palmera canaria que se encuentra ante la oficina es un resto, también, de aquella finca.

Se encontraba esta propiedad junto a la actual Plaza de España.

Casa de Gloria Villamil

Casa de Gloria Villamil (Ribadeo) Actualmente el espacio que ocupaba la casa de Gloria Villamil se haya habilitado como aparcamiento municipal, sobreviviendo dos palmeras de gran porte, restos del jardín de la finca. Situada al final de la rúa Virxe do Camiño, donde se alzan las mansiones más espectaculares de la villa lucense, la vivienda fue edificada a finales del siglo XIX o principios del siglo XX, recibiendo su nombre de la indiana que la habitaba, emigrada en Cuba.

Carpintería metálica

Carpintería metálica (Ribadeo) Se sitúa esta villa en la rúa Segundo Moreno Barcia, a las afueras de la localidad, dando su fachada principal a la carretera y disponiendo en la parte trasera de una gran finca e incluso un pequeño río. Actualmente dentro de la casa se desarrolla un negocio de carpintería metálica que ha influido probablemente en el mal estado de conservación del inmueble, cuya techumbre ha sido repuesta recientemente.

De planta en forma de L, el inmueble tiene dos alturas. En la fachada principal se abren la puerta y cinco ventanas recercadas, constando como única decoración las líneas de imposta y la cornisa. En la parte trasera se encontraba un cuidado jardín con estanques cercados con hierro forjado, senderos y dibujos vegetales, cuyo estado actual es casi de ruina.

Casa dos Miranda

Casa dos Miranda (Ribadeo) En el centro de la villa de Ribadeo, muy próxima a la Fonte dos Catro Canos se encuentra esta casa de grandes dimensiones, propiedad de los Miranda, familia de honda raigambre ribadense. El inmueble se dispone en planta baja y dos pisos, además del bajocubierta, existiendo un pequeño mirador de vidrio coronando el tejado. De sobria decoración, en la fachada principal nueve vanos se suceden de forma regular en las tres plantas, estando recercados por completo y rematados por arcos escarzanos con falsas claves. Las ventanas de primera y segunda planta se abren a balcones de hierro forjado, situándose a ambos lados del hueco central sendos escudos de armas de los propietarios. Líneas de imposta recorren la división entre las tres alturas. En la parte posterior de la vivienda una gran terraza abalaustrada se abre al jardín, donde se encuentra la palmera canaria.

Escuela Agrícola Pedro Murias

Escuela Agrícola Pedro Murias (Ribadeo) Pedro Murias, natural de A Devesa, emigra a Cuba en 1865, encontrando empleo en una fábrica de tabacos. Con el paso de los años se convertirá en uno de los principales fabricantes de la isla, creando varias marcas de cigarros cultivados principalmente en Pinar del Río. Una de sus mandas testamentarias estipula la creación de esta escuela, con la que el ribadense busca que los muchachos de su parroquia natal obtengan una mejor formación que les permita evitar la emigración. Dotada con más de 150.000 pesos de oro, la puesta en marcha de la misma se dilatará durante varios años.

Centro pionero en A Mariña, la enseñanza de la Escuela Agrícola Pedro Murias se basa en la experiencia directa y la apertura a nuevas técnicas y usos agrícolas, tratando de aumentar la escasa productividad del campo gallego. Dispone de unas 14 hectáreas de tierra, siendo su primer director el agrónomo ribadense Enrique Suárez Couto, bajo cuyo mandato se termina –en 1920- el primero de los edificios de la escuela. El inmueble se divide en planta baja, alta y bajocubierta abuhardillado, con un diseño ecléctico en el que destacan las líneas de imposta en la fachada principal o la cueva que se abre entre los brazos de la escalinata de acceso. La araucaria y palmeras que se alzan ante el volumen refuerzan el carácter indiano del mismo.

Convento de Santa Clara

Convento de Santa Clara (Ribadeo) Situado en pleno centro de la villa, muy próximo al ayuntamiento, el origen de la propiedad es un beaterio del siglo XI, transformado en convento en 1366. En varias ocasiones el conjunto sufre daños de importancia, por ejemplo durante la ocupación napoleónica, lo que no impide que se conserven partes de la estructura románica, protegida por los actuales muros. Destacan especialmente la cocina monástica del siglo XVII, el claustro, datado en el XVIII, o la gran torre de planta cuadrada, rematada por una espadaña. En sus huertas se encuentra un elevado ejemplar de palmera canaria, que destaca a pesar de la altura de los muros.