Una Joya Natural Amenazada

ADRIÁN GONZÁLEZ GARCÍA. La palmera canaria es un endemismo de las Islas Canarias; se originó allí y sólo la podemos encontrar de forma natural en este archipiélago. Tanto es así que se convirtió en un símbolo de identidad para los canarios.

Pero, ¿cómo apareció la palmera canaria? ¿Por qué sólo la encontramos allí?

Hace 145 millones de años, los dinosaurios mandaban en la Tierra y el mundo vegetal estaba dominado por especies sin flores ni frutos auténticos. Eran plantas parecidas a los pinos y a curiosas especies actuales como el Ginkgo. Entonces aparecieron las angiospermas, plantas con frutos auténticos que llenaron el mundo de colores con sus flores. Su éxito fue tal, que la mayoría de los vegetales que te encuentras cuando sales al campo pertenecen la este grupo. La palmera canaria es uno de ellos.

Las semillas de estas plantas contienen un embrión con una raíz, un tallo y dos hojas en miniatura o cotiledones. La próxima vez que comas un cacahuete ábrelo; las dos partes que se separan son los cotiledones y la pequeña pieza que encuentras entre ambas en su parte superior, la raíz y el tallo embrionarios.

Pero en la palmera canaria esto no es así. Al poco de aparecer las angiospermas, dentro de ellas se originó un grupo con una serie de particularidades, la más importante de las cuales era que sus embriones sólo presentaban un cotiledón, razón por la cual se denominan monocotiledóneas.

Las palmeras pertenecen a la familia de monocotiledóneas más antigua que se conoce, las arecáceas, lo cual indica que, probablemente, a partir de ellas se originaron todas las demás, como las orquídeas, cuyas flores son de las más bonitas de la naturaleza, o las gramíneas, entre las que se encuentran los cereales y la inmensa mayoría de las hierbas y a cuyo polen son alérgicas muchas personas.

En la actualidad, la familia de las palmeras es un grupo reducido, cuyos principales representantes, como el cocotero o la palmera dactilífera, viven en zonas tropicales.

El nombre científico de la palmera canaria (Phoenix canarienis) y el de la palmera dactilífera (Phoenix dactylífera) comienzan por la misma palabra (Phoenix), lo cual indica que pertenecen al mismo género.

En la actualidad, todas las plantas de este género viven entre Asia tropical y el norte de África, por lo que en algún momento del pasado, una especie del género Phoenix debió llegar a las Islas Canarias desde el norte de África, y con el tiempo se adaptó a sus condiciones originándose así la palmera canaria.

La próxima vez que veas una palmera canaria, recuerda que pertenece a un orgulloso y antiguo linaje de plantas que convivió con los dinosaurios, que son lo más parecido a los abuelos de los cereales que tomas por la mañana y que se trata de una especie única en el mundo que tú tienes el privilegio de contemplar cuando paseas por tu ciudad.

Esta planta tan peculiar está siendo amenazada por una plaga. ¿No te parece que deberíamos hacer algo?